Cuentan antiguas leyendas que en los más profundo de los bosques habitan unas pequeñas criaturas llamadas gamusinos y calandracas, a las que sólo unos pocos afortunados han conseguido ver. Existe un truco para encontrarlas: no las busques con la vista, ni con el oído, ni con el olfato... Sólo necesitas tu imaginación

miércoles, 19 de enero de 2011

RECREACIÓN DE UN POEMA DE PABLO NERUDA

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.


Pablo Neruda

MI VERSIÓN DEL POEMA

Me gustas cuando dices ¡Eres mi amor!
y te contesto ¡por supuesto!, y me dices ¡cariño, te amo!
Parece que vas a llorar de alegría
y parece que si me das un beso me desmataría.

Como todas las cosas que digo piensas
que son tonterías, con estas palabras te quiero
demostrar que te amo, te pareces a mi dices tu
y te pareces a todo el mundo enamorado como yo.

Me gustas cuando te enfadas porque no callo
Y estás cosas son para siempre porque fuiste mio,
Y fuiste mi primer amor, y te quejas porque llevo razón
déjame que te demuestre lo que te quiero dices tu.

Déjame que te demuestre lo que me enamoras
cada día que te veo dices tu.
Eres como un beso que basta para enamorarme
y entonces me enfado porque dices siempre lo mismo.

Me gustas cuando dices ¡No te enfades porque
tienes razón! No llores por mi corazón, porque
tu eres mi amor verdadero, y lo seras siempre dices tu.
Y estoy tan contenta, de que digas siempre lo mismo.

Elizabeth Soteras

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